ARCA DE AGUA DE CARDENAL HERRERO

Arca primeros del s. XX
Durante un día de asueto (perol) en la finca de un amigo, que demostró ser un anfitrión ejemplar por sus atenciones, tuvimos ocasión de comentar a lo largo de un paseo, para intentar bajar la dosis de colesterol, seguro que del bueno, que nos habíamos inyectado en vena, cuestiones interesantes de la Mezquita y sus aledaños, con otro amigo experto conocedor, por su trabajo, de éstas. Tales como la elevación de la cúpula del crucero de la Catedral, que me aclaró muchos conceptos que tenía erróneos, como el método empleado de elevación, así como el motivo de la misma. Luego finalizamos hablando del Arca de Agua del muro norte de la Mezquita, en Cardenal Herrero, junto a la Puerta del Perdón. Ese Arca la he estado viendo diariamente desde la ventana de mi casa, durante más de veintidós años, periodo desde mi nacimiento hasta que nos mudamos de esa casa, por lo que la considero algo cercano.
Punto de partida del plano Arca de la Puerta de Almodóvar
Plano de cañerías después de la reforma de 1740 (CORDOBA,2006)
Coincidió que mi amigo fue el que la remozó cuando se arregló este Arca, y eliminó una higuera que tenía la cúpula, enquistada entre sus ladrillos, pienso que, de lo menos cincuenta años, porque mi madre ya la conocía desde el año 1919, fecha de su nacimiento. Esto que puede parecer una tontería, para nuestra familia no lo es porque ha formado parte de nuestra historia visual. Yo no podría pensar en ese Arca de Agua sin hacerlo en la higuera. Seguramente es una clara prosopopeya esa forma de pensar, pero bueno es una licencia que no hace daño a nadie. Creo que le dije a mi amigo, llevado por ese sentimiento, que entonces él fue el que “asesinó” a la higuera. Como se podrá comprobar una verdadera exageración por mi parte que afortunadamente, él no se tomó a mal.
Cúpula del crucero de la Catedral antes

Cúpula del crucero de la Catedral despues de su elevación
Filosofías y prosopopeyas aparte, el momento nos llevó a hablar de ese Arca, y sobre todo pude preguntarle cosas porque, a pesar de conocerla de toda la vida, hasta hace poco no sabía de su contenido interior, y este amigo  -que fue también compañero de “armas”, exagerando también por mi parte, para no perder la costumbre, el período del Servicio Militar, durante el cual el valor se nos suponía-, había tenido la posibilidad por su trabajo de entrar dentro de la cúpula del Arca, ver el cauchil interior y comprobar cómo se distribuían las aguas, aunque me quedé con las ganas de saber que contenía el cuerpo inferior, en cuya pared se situó el teléfono de la primera parada de taxis que tuvo el barrio, vehículos a los que los nenes quitábamos los tapones metálicos de los neumáticos, para proteger la mina del lápiz cuando ésta cayera al suelo. 
Arca estado actual
Caldera o cauchil del arca de Cardenal Herrero
La Tesis Doctoral de Guadalupe Pizarro, me permitió conocer hace tiempo el cauchil y más detalles de ese Arca de Agua frente a mi casa, que estuvo distribuyendo ‘pajas’ de agua muchos años. “El Diccionario de la Lengua Española (DLE) nos define el término paja de agua como “Medida antigua de aforo, que equivalía a la decimosexta parte del real de agua, o poco más de dos centímetros cúbicos por segundo”. A su vez, concreta que un real de agua es una “Medida antigua de aforo, correspondiente al líquido que corría por un caño cuya boca era del diámetro de un real de plata.” Según el trabajo de José Roldán Cañas, “La paja cordobesa”.
Aforador (EMACSA)
Fuente de Santa Catalina
Un texto manuscrito de 1847, cuyo autor lamentablemente ignoro, dice: “AGUA DE LA FÁBRICA DE LA CATEDRAL. Nace este agua con distintos veneros más el principal esta al pie de los llanos de la Albaida, camino de la Arrizafa donde comienza la atarjea y recogiendo en el camino otros veneros que le entran por otras atarjeas llega a la Puerta de Almodóvar.” Y continúa enumerando el recorrido de las cañerías: Arca de la Puerta de Almodóvar 1p 1/4,; San Pedro de Alcántara 6 p 1/2; Dentro de las casa prales(sic) de la Judería 3p; Torre de la Catedral; Frente de la casa llamada de los Deanes; Colegio de los niños del Coro; Frente del postigo de la Torre; San Sebastián; La Judería; Casa de las pabas (sic); Sala llamada de Diezmos de la Catedral; Plaza de Santa Catalina; Calle del Mesón del Sol; Patio de los Naranjos junto a la veeduría (¿?); Fuente del Patio de los Naranjos; Sacristía del Punto; Lavaderos de Palacio.”

Cipo inicio conducción (CÓRDOBA, 2006)

Pozo y piedras tapaderas (CÓRDOBA, 2006)
Interior del pozo (CÓRDOBA, 2006)
Esta distribución la hace José López Amo en su libro “Aguas de Córdoba” más detallada pero, teniendo en cuenta que el citado libro es de 1876 y el texto manuscrito de 1847, podemos estimar que José López Amo bebiera de esta fuente. En realidad el plano de distribución que publica Guadalupe Pizarro en su tesis doctoral, detalla las distintas cañerías. A ese plano hice yo una ampliación de los datos que enumera, evidentemente con riesgo de equivocación, y al final señalo que uno de los puntos citados, es la casa número 4 de la calle Medina y Corella, en la que viví con mis padres, que tenía un caño en una fuente y pilas de lavar colectivas, siempre corriendo, que se decía era de las aguas del Cabildo. 
Lápida de Pedro Salazar y Góngora (CÓRDOBA,2006)

Inscripción del Tablero Bajo (MAECO)
Dice la Tesis Doctoral de Guadalupe Pizarro, sobre el origen y remozamiento de estas aguas: “La obra comenzó limpiando la atarjea y buscando el inicio de la conducción, que se encontró “cerca de la Albaida, (…) en tierras del Cortijo de la Noria” (cfr. CASTAÑO: 1978: 120). Efectivamente, allí se han descubierto las estructuras renovadas en 1741. La captación consistía en un pozo de 2,45 m de diámetro hecho con ladrillos macizos. Estaba tapado con dos losas de gran tamaño (2 x 0,75 x 0,35 m) y también se protegía con cuatro muretes de mampuesto. Su emplazamiento era bien visible al exterior gracias a un señalizador o cipo circular de ladrillo de unos dos metros de altura la cual reservaba espacio para colocar una inscripción. La lápida de piedra se halló muy fragmentada junto al pozo (CÓRDOBA, 2006), pero permite reconocer el nombre de Pedro de Salazar y Góngora, obispo de Córdoba entre 1738 y 1742″ 

Fotos de la procedencia citada,la mayor parte de la Tesis Doctoral de Guadalupe Pizarro
Bibliografía: Tesis doctoral de Guadalupe Pizarro, Aguas de Córdoba de López Amo, manuscrito de autor desconocido
Los amigos del paseo: Agustín y Alfonso y el anfitrión Isidoro

Este es solo un extracto del texto completo.

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