CIRCULAR SERRANA: SAN CRISTÓBAL, CONEJERA, LAGAR DE LA CRUZ, MORALES Y SAN PABLO

Alcornocal de la Conejera
Juan Martínez, es un amigo de la infancia, juntos estuvimos en el colegio San Antonio de Padua de D. Enrique Rodríguez Castro, un día cualquiera del año 1959, decidimos subir andando por donde subían los ciclistas en un premio de montaña bastante famoso en Córdoba, que se llamaba, Subida al Cambrón. Hoy el camino que va a Obejo está alquitranado y se llama oficialmente CO-3408 y vulgarmente “la cuesta del 14%”, antes era un camino de piedra suelta que se llamaba la Cuesta del Cambrón. Subimos desde Córdoba hasta lo que ahora es el cruce de la actual CO-3404, que aún no estaba construida, para después coger el Camino de la Conejera, salir al Lagar de la Cruz, beber agua de su pozo en el llano, y continuar por la carretera de las Ermitas.
Terreno adehesado de la Conejera

Alcubilla de la Conejera

Un pino caído
El Camino de la Conejera estaba empedrado en algunos sectores, en el fondo siempre ha sido para mí un poco siniestro, los caprichosos arbustos de la ladera oeste del cerro de TVE nos parecían sacados de un bosque de una película de terror. La dehesa de alcornoques de la Conejera es preciosa. Antes no estaban las torres de TVE y otros servicios, que acaparan todo el cerro de cota superior a los seiscientos metros y que llaman del Lagar de la Cruz. La televisión se creó en España en 1956 y llegaría a Córdoba allá por 1960. La señal, que llegaba fatal por cierto, venía desde Guadalcanal por el canal 4, que obligaba a unas mastodónticas antenas, de las que aún quedan restos en algunas azoteas.
Árbol que baja y luego sube

 Camino de la Conejera al Lagar de la Cruz

Camino de la Conejera al Lagar de la Cruz
Así es que, dos niños, uno de doce y otro de quince, subimos por el Cambrón, recorrimos el Camino de la Conejera hasta el Lagar de la Cruz, para después continuar hasta las Ermitas, por la carretera actual CO-3314 (CV-79) y bajar por la trocha de la carretera de Las Ermitas, que es la Cuesta del Reventón, o antiguo Camino al Bejarano por el Lagar del Negrete. Cuando ahora veo el trazado de ese camino y recuerdo la odisea que fue ese recorrido circular, hace casi sesenta años, me asombra. Son más de veinte kilómetros. En el Lagar de la Cruz solo existía la finca y la casa, nada más. Ni pensar lo que ahora son las instalaciones de la Piscina y restaurante Assuan. 
 Casa del Lagar de la Cruz
 Aérea del Lagar de la Cruz en 1945
Pozo y bomba manual del Lagar de la Cruz
Y del Lagar a las Ermitas, sólo la entrada a Pino Gordo -esta finca tenía otra por la carretera de Villaviciosa-, la de Negrete que te llevaba a Melgarejo, Soldado y Torrecilla, y la del Pardo, el resto una carretera en muy mal estado, era entonces el CV-79. Nada de parcelaciones que hicieron ricos a muchos, como la de las Siete Fincas y otras cercanas. Nuestra sierra todavía era eso, nuestra sierra. ¿Qué por que recuerdo esto? Porque esta mañana he recorrido parte de ese camino, dejando el vehículo en la entrada de la parcelación de San Cristóbal, haciendo un recorrido circular, que he hecho otras veces, con paso por el Camino de la Conejera el Lagar y el abrevadero de San Cristóbal, en el sentido contrario a las agujas del reloj, porque hay más de bajada que de subida, para probar cómo va la lesión que no acaba de quitarse.
Te dice que te vayas por el Pretorio

Camino del Lagar de la Cruz a los Morales

La antigua instalación de Antena Tres Radio
Dejé el vehículo cerca de la parcela de Miguel Serrano, aquella en la que colaboré en la excavación de la cimentación, con una picola de juguete, y durante toda una mañana conseguimos rebajar la dura piedra unos centímetros, que nos hizo mirarnos y decirnos, esto no es lo nuestro. Luego las parcelas como los imperios, auge y declive, a la vez que los propietarios, ya que los herederos ni pensarlo. Allí bautizamos, oficialmente, con un cura amigo de paisano, a nuestro segundo hijo, que ya tiene 34 años y dos hijos. 
Abrevadero de San Cristóbal

 Abrevadero
Frondosidad
En lugar del Padrenuestro se cantó el Gracias a la Vida, de Violeta Parra: “Gracias a la vida que me ha dado tanto,/ Me dio dos luceros, que cuando los abro/  Perfecto distingo lo negro del blanco/  Y en el alto cielo su fondo estrellado…/”. Un soplo todo vamos. El frescor de la mañana, junto al oxigeno de las agujas de los pinos, te activa las neuronas, las de la memoria ROM, porque la RAM es más volátil y caprichosa, y los recuerdos de toda la vida salen a la superficie. Dicen que los olores son más recordados que lo gráfico, aunque bien que hemos andurrreado los terrenos de las antiguas minas de San Cristóbal. 
Collado, al frente a los Morales, a la derecha a Antas, a la izda. a San Cristóbal.

Linde de San Pablo, Lagar y San Cristóbal

Piedra de mina, escalón
De ahí a la alcubilla de la Conejera, pegada a la actual carretera, para cruzar el terreno de la dehesa de alcornoques de la Conejera, con un enorme pino caído, cerca del camino principal. El pedregal que es el camino, se configura posiblemente, al haberse desprendido el empedrado de siglos. La noria de la que quedan apenas unos muros. La encina que llega al suelo y luego vuelve a subir. Los arbustos y la espesura del monte, hoy central de cientos de señales de TV y Radio, la mayoría controladas por empresas privadas, como todo. Un ciclista que me pasa como una exhalación, sin importarle mi peatonalidad, detrás su perro corriendo que seguro iría diciéndole: -¡Hijo puta no corras tanto! Y, entre recuerdos, por los que pasaron, fugazmente, gente de esos tiempos y recuerdos de amores infantiles, llegué al llano del Lagar.
Collado, sendero a Orquín en la finca de San Pablo

Mojón linde San Cristóbal-San Pablo
Bajé después hasta el cruce de la Cuesta de la Traición, para bajar por la senda de los Morales. Cinco grandes fincas he hollado, San Cristóbal, Conejera, Lagar de la Cruz, Morales y San Pablo, para volver a San Cristóbal. La senda está arada muy toscamente. El abrevadero de San Cristóbal sigue corriendo como siempre. La subida al collado de los Morales se me atragantó un poco, luego el sendero que corre por la linde de San Pablo también cuesta. Pasé el collado que baja su senda a Orquín, de San Pablo. 
Parcelación de San Cristóbal y cerca de piedras, a la derecha Cañada de la Monja

Vallado de camas.

Cabecera Arroyo de la Palomera

La intensa surgencia que había en su mitad ha desaparecido, seguro que entubada. Los mojones blancos de la linde con San Cristóbal Me llevaron a la esquina de la Cañada de la Monja, Antes subí un escalón de caliza micrítica, de piedra de mina. Sentí un resoplido detrás de mí, era un corredor que pedía paso, la verdad es que es humillante. Para al final ver los dos arroyos cabecera, secos ambos, que son el nacimiento del de la Palomera. La linde de cabeceras y pies de camas azuelas, casa de Miguel y Luci, y el coche en el cruce. 
Fotos del autor.

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