EL ARCO DE BENDICIONES O DE LAS PALMAS

Arco de Bendiciones o Puerta de las Palmas
Siempre es un enorme placer pasear por ese salón de juegos de mi niñez, que fue el Patio de los Naranjos de la Catedral, o de Abluciones de la Mezquita. Jugar en las tierras de los naranjos al pincho, aprovechando siempre su constante humedad. Al trompo y a la bolas en los sitios que podía rodar, normalmente las galerías, evitando que Isabelita, la hija de Trini jugará, porque te partía el trompo y se quedaba con todas tus bolas. Si se presentaba cuando estabas jugando con otros pares, lo mejor era no exponerse.
Laurent 1870

Litografía de Parcerisa
Otro sitio de juego era entre los dos muros norte de la Mezquita, los de la polémica actual de las celosías, que almacenaban los materiales de construcción para las múltiples reparaciones del edificio. Tierra, cal, ladrillos y otros materiales se almacenaban en esos lugares hoy polémicos. Si hubieran hecho la puerta en ese momento solo habría que haber quitado el tapial que cerraba el vano. Luego, cuando Bahamontes ganó la vuelta a Francia en el año 1959, algunos con los “sansones” de las cervezas, y una foto pegada de los ciclistas más importantes, hacíamos nuestra peculiar Vuelta o Tour, pintando con tiza una sinuosa carretera, en los desgastados poyos de la calle de la Puerta del Perdón a la de Las Palmas o Bendiciones.
 Una niña y la puerta principio del siglo XX

Puerta de las Palmas (Tesis de Pedro Marfil)
Como todo me llama la atención, ayer después de haber tenido la fortuna de estar presente cuando José Manuel Belmonte, extraordinario escultor cordobés, examinaba una gran lápida del crucero del Altar Mayor, seguro que para proceder a su reparación, y haber comentado con él unos temas relativos a las canteras de AltoPaso y Rodadero de los Lobos, quedado en enviarle documentación al respecto, cosa que hice; no pude evitar buscar en las tallas del coro la de zoofilia que, seguro el tallista intentó colar, como en casi todas la rígidas obras, intentaban hacer los artistas. Quizás afirmando su libertad controlada, en este caso, por la rigidez de la sotana. Aunque pienso que se daban cuenta los patrones y se hacían los tontos.
Lápida que se cita

Vano que luego tuvo las celosías, almacen de materiales
No la encontré, más luego hablando con una antigua amiga, llegamos a la conclusión que estaba allí en la talla del coro, que ella la había visto también. Estas cosas en la niñez, eran como el “chocho”, “polla” y “follar” del diccionario, e igual de decepcionantes; altramuz, gallina joven y dar con el fuelle, y ese resultado te hacía polvo. Y aquí en el coro al no ver la talla buscada, te entra la sospecha que fuese un deformado recuerdo de la niñez, pero ya somos dos, mi amiga y yo por lo menos. La cuestión es que ahora no puedes sentarte y jugar por los asientos, como cuando éramos niños, ni había ningún cordón grueso rojo que lo impidiera y, ningún pseudo-policía te llamaba la atención. 

Detalle del desplazamiento (Tesis de Pedro Marfil)
Cuadro encima de las pilas de agua bendita al Papa Francisco
Traté de con el zoom buscar algún resquicio pero imposible. Luego no pude evitar mirar el formidable techo del crucero. Los ventanucos de acceso de los rincones, esperando ver la figura de Manolo el campanero por uno de ellos. Y como no, la tapada raja que generó el terremoto de Lisboa de 1755, que atestiguó, mi amigo Agustín, para controlar su posible agrandamiento. pero que en la última reparación ha sido tapada totalmente. Por lo que ya no podemos señalarle a los visitantes amigos, el daño que ocasionó en el templo el tremendo terremoto de Lisboa. Cuyos efectos fueron muy importantes en España (Andalucía y Extremadura) y el norte de África.
Miliario izquierdo

Miliario derecho
Como iba de terremotos, me acordé que siempre decíamos que el doble arco del de Bendiciones, el interior, se había desplazado por culpa del mismo terremoto y no es así. Hace tiempo en varias publicaciones leí que eso no era rigurosamente cierto. A saber, la fachada del siglo VIII de Abderramán I, estaba en el siglo X, sufriendo un embate por culpa de la presión de las sucesivas ampliaciones hacia el sur y, aquí está el motivo de nuestro error. También el terremoto del 880 colaboró para aumentar el  peligro de caerse la fachada principal de la Mezquita. Por lo tanto en el siglo X se procedió a insertar un nuevo muro delante de las once naves primitivas, para proteger el original. Eso lo determina una lápida de la actual fachada, cuyos arabescos, dentro de los arcos ciegos lobulados de la misma fotografíe. La lápida escrita en árabe dice:

Frontal (Foto Artencordoba)

Inscripción izquierda
“En el nombre de Alá el Clemente, el Misericordioso mandó el siervo de Alá Abderrahmán príncipe de los cre/yentes An Nássir (defensor) de la ley de Alá (alargue Alá sus días) /edificar esta fachada y afirmar sus cimientos/en honra de las ceremonias (del culto) de Alá v conser/vación de sus sagradas profecías las cuales, permitió Alá fuesen ensalzadas y recor/dadas juntamente con su nombre por lo que espera que esto/le sea grato, grandes mercedes y tesoros juntamente con la permanente gloria, prosperidad y alto renombre, Y se acabó/esto con el auxilio de Alá, en la luna de DuIhichia /del año a cientos cuarenta y seis, bajo la/dirección de su liberto, Guazir y mayordomo de su casa/Abdalá ben Bedr./Lo hizo Said ben Ayub”.

Inscripción derecha

Escudo central
Así que tenemos que la lápida nos dice que las obras que fueron realizadas por estas fechas pero del año 958, y se realizaron por el recién nombrado Califa Abd al-Rahman III, No se cuenta en ella los motivos de la reparación, pero que sin lugar a dudas no fue el terremoto de Lisboa, al que quedaban muchos años aún, si no el poderoso empuje de la ampliaciones de los Abderramanes I y II, únicas realizadas en esa fecha, eso sí incrementado su deslizamiento a causa del terremoto citado del 880.
El ángel

La virgen
Durante muchos años esta Puerta fue la principal de acceso a la Mezquita, ya que los vanos del muro añadido, se tapiaron todos. Como consecuencia de distintos problemas arquitectónicos a lo largo de los años, el primitivo Arco de Bendiciones (nombre posterior) o Puerta Central, tuvo matices del renacimiento allá por el año 1531 en el que regia el trono de Osio, fray Juan Álvarez de Toledo. Se realizaron dos arquillos ciegos polilobulados, que son los que fotografié ayer, y en el de la derecha según miramos el Arco está la inscripción citada de las obras del nuevo muro. Luego Hernán Ruiz I el Viejo, allá por el siglo XVI (1533) coronó la portada.
Jarrón central

Rincón inferior izquierdo
La misma contiene un relieve representando en él “La Anunciación de María”, con una inscripción que dice: “HOC sacrum opus angelicae salutationis divae Mariae Virgini dicatum frater Joannes a Toleto sculpendum  curavit episcopatus sui anno decimo nativitatis vero Dommi Nostri MDXXXIII”. La virgen y el ángel anunciador están dentro de una hornacina. Y entre los dos arcos, el primitivo desplazado de Abderramán I y el de Abderramán III, colocan dos pilas de agua bendita, una de ellas servía de mesa comedor del guardia municipal de los Patios, cuando le llevaba la cena su esposa. 
Arquillo polilobulado izquierdo

Disco izquierdo
Unos marcos de yeso contuvieron unos cuadros de San Pedro y San Pablo, encima de cada Pila de Agua, que ahora no están. En su lugar hubo un cuadro dedicado al Papa de turno, y el escudo heráldico o episcopal de un obispo de Córdoba, Infantes Florido. Hoy hay uno referido al Papa Francisco, y no tengo la seguridad, que el del obispo se refiera al titular actual de la Diócesis, pero habré de comprobarlo. Esta puerta la usé de entrada, la semana pasada porque fue la que abrieron para la entrada gratuita de las mañanas y no me fijé y ayer tampoco, ya que iba absorto en otros temas y no me centré en los cuadros. A ambos lados de la puerta se colocan dos miliarios romanos hallados al realizar los cimientos de la Capilla Mayor, en el de la derecha se lee: “IMP. CAESAR. DIVI. F./AVGVSTVS COS. XIII. TRIB./POTEST. XXI. PONTIF. MAX./A. BAETE. ET. IANO. AVGVST./AD. OCEANVM./LXIIII.”. 

Disco derecho

Arquillo polilobulado derecho
Esta inscripción parece tuvo la letras “doradas para mayor adorno”, por el 1614, pero que en el siglo XVIII ya no quedaban rastro del dorado. El origen del nombre del Arco de Bendiciones recibe el nombre de un hecho militar que se remonta a los principios del Reino de Castilla, que consiste en bendecir a la banderas correspondientes  a las tropas que van a luchar en defensa de la fe católica. También se llamó Puerta de las Palmas, por la procesión de las Ídem. del Domingo de Ramos. Y concluyendo, un nuevo muro reforzó el primitivo de la inicial Mezquita, que no se había desplazado por el terremoto de Lisboa de 1755, ya que no había ocurrido aún, sino causado por el empuje de las ampliaciones, y ayudado algo por el terremoto del 880, de ahí el error con lo del otro movimiento sísmico.
Puerta de las Palmas de Ripoll

Fotos del autor, de Internet Artencordoba y Tesis de Pedro Marfíl
Bibliografía de la Catedral Mezquita de Córdoba de Miguel Salcedo, Artencordoba y Tesis de Pedro Marfíl

Este es solo un extracto del texto completo.

Puedes ver el artículo original aquí.