LOS ALGARROBOS DE LA MESA DE LA MARQUESA

Mayor de los algarrobos de la Mesa de la Marquesa
Lorenzo García, del equipo de Luis Moreno, del Bario del Naranjo, me habló, a raíz de escribir del algarrobo singular de la Loma de los Escalones, de unos cuantos, si no tan monumentales como el citado, sí de una gran categoría, todos ellos en la Mesa de la Marquesa. Después de enviarme unas fotografías y aclararme la ubicación de los mismos, en la mañana del día 31 de mayo me dispuse a visitarlos. Tenía la opción de entrar por el paso a nivel y subir al cortijo, para ver si estaba el arrendatario, que creo seguirá siendo Antonio López, para pedirle permiso, o entrar por el camino de Trece Pies y Trinidad, que tiene una puerta.
Vuelo 1956

Vuelo 2016, 60 años de diferencia
Algarrobo singular, el mayor

Opté por el camino que es más corto. Ambas puertas estaban abiertas. En la finca que iba a visitar un rebaño de ovejas pastaba, más bien “olivaba”, pues les resultaban más suculentas las hojas de olivo que tenían a su alcance, eso sí poniéndose de pie. Ni estaba el pastor al que pretendía pedir permiso, ni estaba el habitual mastín, por lo que decidí entrar hacía el interior por si me lo encontraba, pero dejé atrás el rebaño y llegué a la zona de los algarrobos, sin ver a ninguno. Hay nueve concretamente, sin contar al que hay a la vera del camino junto a la antigua vía, por fuera de la finca, cerca de la de San Diego.
Vista del tronco

 Otra vista del interior
De los nueve, dos de ellos son monumentales y uno creo que merece la categoría de singular. Su altura rondará los diez metros y la circunferencia de su copa la estimé en setenta metros. Luego el resto de medidas son enormes, los seis troncos que configuran su base tienen un diámetro aproximado de unos nueve metros. Dentro de los troncos existe un claro grande que puede verse en las fotografías y sobre todo en el vídeo. En las fotos de los diferentes vuelos podemos ver los nueve ejemplares.
 
Dos de los seis troncos
Calcular la edad es complicado pero seguro que pasan todos del centenar de años. Estos, que figuran en el vuelo de USAF de 1956, ya están bastante crecidos, yo diría que poco han aumentado en los garantizados 62 años, desde que los fotografiaron los aviones americanos. Las referencias botánicas de este árbol fijan la altura de promedio en 5 ó 6 metros, aunque pueden llegar a los 10 m. de altura. Dicen que es de desarrollo lento, muy resistente a la sequía, y que da cosecha cada dos años. Quien no se acuerda de las algarrobas, que comíamos directamente cogidas del árbol o de las caídas en el suelo.
 
Otros dos troncos
Dentro de la vaina están las semillas, estas tienen la peculiaridad de haber sido la unidad de peso utilizada en joyería para pesar piedras preciosas. Su uniformidad le da un peso de 200 mg. que es el equivalente al quilate. Su nombre viene del griego ‘keration’. En joyería se miden los brillantes y piedras preciosas por quilates al peso y existe una pequeña y simple balanza, muy sensible que se llama quilatero. Pero yo me acordé más de su sabor y de unos sobres de harina de algarroba que nos vendían en los puestos de arropías. 
 
Y los otros dos
Era un alimento para los animales, pero que también consumían los humanos, pero era considerada una comida de pobres. La verdad es que entrar en el interior de estos ejemplares te genera una sensación especial. Luego he leído que los procesos digestivos de los animales que los consumen, no hacen que varíe la posibilidad germinativa, lo que favorece la germinación a distancia. Se recogen las algarrobas en agosto y sus flores pueden ser machos, hermafroditas o hembras.

Otro ejemplar 

La Mesa de la Marquesa es una enorme planicie formada por una gran masa caliza, muy rica en fósiles marinos, cuya ladera sobre el margen izquierdo del Pedroches contiene una fuente abrevadero del siglo XVII, el cortijo de la Mesa de la Marquesa que lo daté en una entrada anterior del Blog. El cortijo de San Diego a la orilla misma de la vía antigua del ferrocarril, perrera también como el de la Mesa, cuyos coros cuando te acercas te asustan. Tiene un lago que forma una antigua cantera y una destruida alberca. En las cercanías tiene un calerín abandonado. En la ladera sobre el puente del ferrocarril está la cueva.

Este es solo un extracto del texto completo.

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