POR EL ARROYO DE PEDROCHES Y BARRIONUEVO.

Ruta en wikiloc
El día del fuego lunes 14, decidí subir por el arroyo Pedroches, hasta la Fuente de los Mártires y cruce con el camino de Santo Domingo, para después continuar por este arroyo hasta la incorporación al mismo del Barrionuevo y todos sus afluentes, y seguir por este último. Así lo hice, durante el recorrido, amenizado primero por el cantarino sonido del agua generado por los escalones del Pedroches, no porque el caudal fuese el mismo de pasados días, y los agradables cantos de las aves. Lo primero bajar al arroyo de la Palomera y cruzarlo.
Presa antigua del arroyo de la Palomera

Cueva de la Trinidad

Fuente de la Trinidad
Obviaré lo mencionado muchas veces del prado donde campan los zumaques, los restos de puertas del cortijo de la Trinidad, en un intento, como la mayoría de propietarios, incluso de acotar el dominio hidráulico ante la pasividad de las administración propietaria. Al final se ha hecho camino al andar y el propietario parece abandonó la guerra. Así como también la gruta, afortunadamente limpia y la fuente que corre y que incluso no tiene el tubo de pvc para llevar el agua la otra orilla. A la derecha arriba el cortijo de Trece Pies y los ruidos de la nueva N-432, incluso se ve la bionda.

Sendero

Símbolos de prohibición por el suelo

Mas sendero
La temperatura es primaveral, soportable. Llegué al cruce donde una crecida del arroyo de Pedroches acabó con los tubos que hacían de puente para la carretera que venía y viene, de la cantera de Santo Domingo. Esta carretera fue construida para el paso de camiones y que estos, que trasportaban la piedra para la construcción de carreteras cercanas como por ejemplo la Nacional IV, no tuvieran que pasar por el centro de la ciudad bajando por el Calasancio.
Llegando a la Fuente de los Mártires

Pared sur del aprisco

Esquina este del aprisco
Nada más que cruzar el camino continua la senda por el margen izquierdo del Arroyo Pedroches, y nada más que entrar en ella, a la izquierda están los restos de lo que considero un aprisco, bastante sólido en sus muros, eso sí muy ocupados por la vegetación y colmatado el interior del recinto. Es un trayecto semillano, de abandonado olivar, donde se nota la presencia de marranos, por las escarbaduras e incluso en algunos lugares el olor. A la izquierda, pero en el margen derecho, tenemos un sendero muy empinado de ciclistas, que nos lleva a la casilla de Valero o de San Antonio (que tuvo connotaciones de comercio sexual), desde allí se llega a Los Velascos. 
Más paredes del aprisco

Y muro norte
A la derecha el Barranco de la Madre y la hija. Luego arriba a la derecha, en el margen izquierdo del arroyo, las ruinas de Orive Bajo, siempre impresionantes, con su aljibe o pozo en el patio y su molino, y el camino que baja a él desde las cabrerizas superiores. Vamos viendo, en muchas ocasiones, el sendero de la margen izquierda. Sigue el arroyo y poco más nos encontramos los soberbios eucaliptus que señalan la incorporación del Barrionuevo, siguiendo el Pedroches a la derecha. Es la quilla de ese enorme barco serrano que es la Mesta Blanca. Ahora el sendero discurre por la margen derecha del Arroyo Barrionuevo.
La bandera de la II República Española
Arriba las cornisas calizas de la Meseta Blanca, cuyo color es la que le da el nombre. Un poco antes, en el olivar, me encontré un capricho de la naturaleza, una amapola, una flor amarilla, y una violeta viborera, según un amigo porque yo pensé era otra. Eran los colores de la bandera de la II República Española y, aunque uno no es muy de banderas, ni nacionalismos, esos colores y lo que pudo ser nuestro país si la bota, oligarquía y el clero, no se alían con los fascistas, para dar el cruento golpe de estado que ennegreció el panorama durante cuarenta años, me hicieron sentir una sensación agradable, aunque solo sea por molestar a quienes nos roban y maltratan a diario y, “son mucho y muy”.
El bonito sendero por el antiguo olivar

Unión del Barrionuevo al Pedroches

Subida oeste a la Meseta Blanca
Unos metros más adelante lo que me temía, el derrumbe del camino sigue, y considero peligroso cruzarlo, está escurridizo, recuerdo que una vez, hace bastantes años, yendo con Conchi, lo salvamos subiendo el cerro, que nos daba una cierta garantía el jaral. Incluso pensé picarlo para hacer un sendero más ancho y seguro. Debí haber bajado al arroyo y cruzar al otro lado, para después volver a cruzarlo y seguir. Por lo tanto la precaución me hizo desistir, además de que llevaba recorridos ya más de cuatro Km. y había que volver.
Cornisas oeste de la Meseta Blanca

Peligroso paso y escurridizo

Deslizamiento del terreno
Lo haré en otra ocasión y cuando vaya acompañado. De todas maneras no tendrá ya esplendor el salto del Barrionuevo cuando se le une La Ventilla y otros que este encauza de la zona de los Villares. La poza estará llena pero habrá poco salto de agua. Impresionan las cornisas de la Meseta desde ahí que se presentan en las alturas. Esa zona del arroyo es muy rocosa y espectacular, luego una vez que la cruzas se abre el valle del Barrionuevo, con las ruinas del hermoso cortijo, pero ahora entrecruzadas por los surcos destructivos de las motocicletas.
Retorno y un hermoso prado

Bosque en galería

 
Vado del Pedroches y subida al Maimón
Durante el retorno hice con un amigo ensayo de vídeo en directo, y funcionó bastante bien. La tecnología “hoy los tiempos adelantan que es una barbaridad”, como diría D. Hilarión. La vuelta siempre es aparentemente más corta, la ida es más misteriosa, por ir acumulando escenas, luego las recuperas y se acorta la película. En el suelo la bandera de la República, las ruinas de Orive, ahora a la izquierda, la Fuente de los Mártires, al fondo arriba Trece Pies, la fuente de la Trinidad, la cueva, la Trinidad, el prado de los zumaques y el Puente de Hierro.

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Fotos del autor
Bibliografía del Blog Notas Cordobesas

Este es solo un extracto del texto completo.

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