POR LA RIBERA DEL ARROYO DE LA PALOMERA, ARCA DEL AGUA NO ENCONTRADA Y CASA DEL NARANJUELO

Plano topográfico del siglo XIX
El Arroyo de la Palomera, que nace allá arriba de la Cañada de la Monja, por los terrenos del cortijo de San Cristóbal, que riega San Pablo y de sus aguas seguro que sabe la araucaria centenaria que lo preside en su patio, que luego se le une el de Fray Luis, que nace por el valle de San Benito (Cortijo de Cabriñana) y sus rincones de meditación del fraile de Granada. Lo vigila su monumento, para entrar en los frondosos, terrenos de la Viñuela Baja, con puente escondido, terrenos del cortijo de la Palomera y acabar tributando en el Pedroches, unos metros más abajo que el de Santo Domingo.
Alberca y noria de la huerta

Suciedad de los perolistas

Más
La zona del arroyo de la Palomera, es una enigmática zona de grandes construcciones hidráulicas, por lo menos eso me parecen. Muy rica en agua, no tenemos nada más que ver la Fuente de la Palomera los años que lleva surtiendo de agua a los cordobeses (ahora no peligra su camino por decisión judicial), a pesar de los pinchazos que tiene su acuífero. Luego a través de un acueducto que aún puede verse, sin tener en cuenta la conducción que iba para la finca de convalecencia de Góngora, iba a verter su liquido elemento, posiblemente en el Aqua Nova Domitiana Augusta. Tiene un par de norias desaparecidas, que aún quedan en los planos.
El sendero por el margen izquierdo del arroyo es cómodo por aquí

Los eucaliptus del Naranjuelo

Lo que queda de la Casa del Naranjuelo
Si bajas por las Salesas, a la derecha está el Molino derruido también con noria y albercas. Una zona de huerta a la derecha, en sentido contrario a la marcha del arroyo, con una gran alberca y noria, ésta desaparecida, menos mal que hay por ahí alguna fotografía. Muchas ubicaciones de pozos en los planos catastrales y olivar bastante abandonado. El cauce se conoce que ha dado problemas y tiene grandes piedras protegiendo sus riberas. Lo vadeas para subir por el margen izquierdo. Después a la derecha sube el llamado Camino de Coches de Santo Domingo.
Estos son más limpios que algunos bípedos

Algunos veneros corriendo

La ribera semiadehesada de olivar o acebuchal
Si sigues al frente el curso del arroyo, como he dicho antes en sentido contrario al de su marcha, te encuentras, además de la porquería de los incívicos usuarios temporales del campo, que han hecho un perol y dejado la mierda allí, a la derecha las ruinas del cortijo o Casa del Naranjuelo, sombreada por unos grandes eucaliptus, con su fuente algo más arriba. Luego por un paseo precioso, posiblemente falto de andar por los senderistas para que se acentúe, por lo que se hace más bronco en cuanto a vegetación. 
Aquí se abronca el sendero

A la derecha el cauce seco

Curiosidad
Algunas charcas en el arroyo denotan que los veneros corren. La humedad de suelo, removido por los jabalíes buscando su sustento, la acentúa más, Bastante vegetación y algún destrozo en el olivar por, seguro desaprensivos, que en mi opinión pueden llevarse la aceituna que no recoge nadie, aunque no sea suya, pero romper los olivos ya es demasiado. El camino en la última curva, a la que nunca llego, por eso no he visto ni rastro del Arca de Agua que señala los planos, y no lo hago por la espesura del lugar que reactiva mi prudencia y me impide continuar. En este caso se sumaba el haber salido muy tarde y ser casi la hora del almuerzo.
La espesura se hace complicada

Aquí más

Un claro y vuelta a lo pedregoso
Lo cierto es que ese tramo del arroyo de la Palomera es muy bonito, frondoso, y con la temperatura de la mañana, agradable, mereció la pena volver a ver las ruinas del Naranjuelo aunque otra vez más no vi los posibles restos (no sé si los habrá, pues consultados andarines de la zona nunca me han dado referencia de ellos) del Arca de Agua, que seguro habrá soportado una mina de ídem., ya en los terrenos de la Viñuela Baja. Vuelta a las Salesas, recogida del vehículo y a buscar el almuerzo.
Como puede verse aquí

Linde con la Viñuela Baja

Algunos artículo sobre el entorno:
Fotos del autor y de planos del siglo XIX

Este es solo un extracto del texto completo.

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